Zona de Tolerancia

on domingo, 6 de julio de 2014
Hoy una nota del periódico narra la clausura de tres burdeles de la zona de tolerancia de Cuenca.  Me imagino a los clientes, ruborizados a la entrada inesperada de la policía y las mujeres cobrando al apuro, al susto. La nota denuncia las condiciones de insalubridad en sanitarios, colchones y camas improvisadas.
Hace un mes, la misma zona  fue noticia por la muerte de una joven de 24 años, hallada muerta, victima de un disparo en la cabeza, era de la costa, su familia no sabía a qué se dedicaba, vinieron a enterarse para despedirla.
Recuerdo una carta rimbombante que llegó a mi trabajo de hace unos años, solicitaba “las gestiones necesarias ante las autoridades para que las actividades inmorales que  se desempeñan en la zona sean trasladadas a otro lugar”, las mismas peticiones se han replicado en medios de prensa, radio y tv por años.
También recuerdo que cuando era niña pasamos por una calle donde habían varias mujeres vestidas diferente, me llamó la atención y pregunté,  me respondieron que no las vea.  
Nadie quiere verlas.  La nota de prensa de hoy narra las condiciones asquerosas del recinto, no el trato asqueroso que reciben las mujeres de parte de sus clientes.  La joven que murió en junio dejó su hogar en la costa para prostituirse en secreto, que nadie sepa.  El empresario escribidor de cartas se ofende por las prostitutas de la esquina, que las manden a otro lugar.